De acuerdo con las proyecciones de organismos internacionales, el fenómeno de El Niño se presentará con mayor intensidad en el país durante el último trimestre del año. Ante este escenario, el sector productivo debe prepararse para mitigar sus efectos, ya que existe la probabilidad de que el evento sea más intenso que el registrado en 2024.
Luis Alberto Alpire, agrometeorólogo y uno de los expositores del foro “Riesgos y Desafíos del Super Niño para el Sector Agropecuario de Bolivia”, organizado por Cinacruz el lunes 29 de junio, expuso las proyecciones de organismos internacionales especializados en meteorología sobre la alta probabilidad de sequías en el país como consecuencia del fenómeno de El Niño.
Alpire explicó que basados en la Organización Meteorológica Mundial y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOA) de Estados Unidos, ratifican la vigencia de El Niño y establecen que el evento ocurra con mayor potencia a fin de año en algunos países y Bolivia no es la excepción.
Manifestó que, según datos de la NOA, existe un rango de 0,7 grados centígrados de anomalía térmica superior al promedio histórico, que es normalmente es 26,7 grados centígrados.
Alpire señaló que las proyecciones del Niño, se encuentra vigente desde el 9 junio, pero con mayor intensidad en el país puede registrarse en octubre, noviembre y diciembre. “Se prevé que aguas del pacífico ecuatorial van a estar en 30 grados, eso trae efectos. En este caso altas temperaturas, sequía prolongada, lluvias por debajo del promedio y además condiciones propicias para que los incendios forestales se propaguen”, indicó Alpire.
El experto en clima observa que el fenómeno El Niño proyectado sería más severo al registrado el 2024, cuando se dejó de producir un millón de toneladas de soya por la sequía prolongada.
“Según las proyecciones este Niño sería más severo que el 2024, pero son probabilidades. Es mejor prepararse para lo peor, porque lo contrario sería estar pasivo ante dicho fenómeno”, dijo, quien agregó que durante un ano que dura el Niño pueden registrarse también lluvias torrenciales.

Campaña de invierno 2025 no corre riesgo
El profesional también aclaró que la campaña de invierno 2025 no corre riesgo, toda vez que existe un efecto residual en la humedad del suelo por el prolongado periodo de lluvias, por lo cual se espere buenos rendimientos en los cultivos de soya, trigo, sorgo, girasol, maíz y chía Recordó que en San Matías llovió 1.400 milímetros este 2025, comparados a los 400 milímetros que llovió el 2024, lo cual significa que el 2025 se consolide como buen año.
Foro
El Foro fue realizado por el Cinacruz en la Unidad de Posgrado de la Universidad Católica Boliviana, donde asistieron representantes de instituciones y empresas privadas relacionadas con el sector productivo. Los participantes del evento trabajarán una propuesta para enfrentar y minimizar daños del Niño durante la próxima campaña de verano 2026-2027.
Fuente: Agro Sinergia
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