Coopercitrus presenta estrategias de manejo y protección para reducir las pérdidas en el campo.
La intensificación del fenómeno climático de El Niño representa una seria amenaza para el sector agroindustrial brasileño. Se prevé que este escenario provoque sequías en las regiones Norte y Noreste, precipitaciones superiores a la media en el Sur y una distribución irregular de las lluvias en el Centro-Oeste y el Sureste, con repercusiones directas en la producción agrícola.
Ante este panorama, Coopercitrus subraya la importancia de la planificación anticipada, la gestión adecuada y el uso de tecnologías para minimizar las pérdidas y preservar la productividad. «La implementación de estrategias bien estructuradas permite reducir las pérdidas, mantener la productividad y lograr una rentabilidad sostenida, incluso en condiciones climáticas adversas», afirma Marcus Vinicius Pires Alves, gerente del Departamento Técnico de Coopercitrus.
Según el experto, prácticas como el manejo preventivo con micronutrientes, bioestimulantes, agentes biológicos e inductores de resistencia ayudan a mantener el potencial productivo durante los períodos de estrés hídrico. Con el regreso de las lluvias, se recomienda priorizar la recuperación fisiológica de las plantas y reforzar el control de plagas y enfermedades.
Recomendaciones principales
En cultivos perennes, como el café y los cítricos, especialmente en zonas de regadío, se recomienda llevar a cabo una gestión cuidadosa de la floración para asegurar el cuajado y el desarrollo del fruto, además de intensificar la vigilancia fitosanitaria.
En el cultivo de la caña de azúcar, la estrategia consiste en preservar la actividad fisiológica del cultivo durante la estación seca y, tras el regreso de las lluvias, estimular la recuperación de la planta sin dejar de controlar las plagas y enfermedades.
En el caso de los cereales, Coopercitrus recomienda prestar atención a la definición del período de siembra, el uso de semillas sanas y de alto vigor, el manejo nutricional y la adopción de bioestimulantes e inductores de resistencia para favorecer el establecimiento inicial de los cultivos.
«El éxito de la producción agrícola en los años de El Niño depende directamente de la capacidad de adaptación. El uso combinado de tecnología, planificación estratégica y buenas prácticas agronómicas aumenta la eficiencia y la resiliencia de los cultivos», afirma Paulo Henrique Officiati da Silva, gerente comercial de semillas de Coopercitrus.
Entre las medidas prioritarias para mitigar los riesgos en los cereales se encuentran la planificación del período de siembra, la elección de cultivares adaptados, el mantenimiento de la cubierta vegetal del suelo, el monitoreo constante de plagas y enfermedades, la diversificación de cultivos y la adopción de herramientas de gestión de riesgos como el seguro de cosechas.
La cooperativa también subraya la importancia de la protección financiera ante la creciente volatilidad climática. Además de asistencia técnica, Coopercitrus ofrece una cartera de soluciones que incluye insumos, maquinaria e implementos, combustibles, sanidad y nutrición animal, así como tecnologías centradas en la gestión de la producción.
Fuente: Revista Cultivar

