Productores de Santa Cruz denuncian que el ingreso ilegal de arroz —que estiman en más de 130.000 toneladas— satura el mercado, hunde los precios y pone en peligro a más del 60% del sector.
El presidente del Comité de Defensa de Productores de Santa Cruz (Codepro), Edward Condo, alertó que los productores arroceros atraviesan una situación crítica, marcada por elevados costos de producción y el ingreso masivo de arroz de contrabando, factores que ya están generando pérdidas económicas y amenazan la continuidad del sector.
Condo explicó que la última campaña agrícola se encaró con combustibles escasos y caros —con precios de entre 15 y 16 bolivianos por litro—, además del encarecimiento de semillas, agroquímicos y otros agroinsumos.
A pesar de ese escenario adverso, los productores lograron sacar adelante la siembra, pero ahora enfrentan un mercado saturado por el contrabando. Según datos del sector, hasta diciembre se registraron oficialmente 13.000 toneladas de arroz importadas, aunque —advirtió— el volumen real podría superar las 130.000 toneladas debido al uso irregular de pólizas aduaneras.
“El arroz que ingresa es de segunda o tercera calidad, llega ya pelado y a precios muy bajos, entre 180 y 230 bolivianos el quintal. Eso compite de manera desleal con nuestra producción y frena completamente el movimiento económico”, afirmó.
Actualmente, el quintal de arroz nacional se comercializa entre 260 y 280 bolivianos, cuando —por costos— debería superar los 300, lo que ya coloca al productor en pérdida.
El dirigente también señaló que esta situación no solo afecta a los agricultores, sino a toda la cadena productiva: industrias, transportistas, prestadores de servicios, operadores y estibadores. Advirtió que, de no tomarse medidas urgentes, entre el 65% y 70% de los productores podría dejar de sembrar arroz la próxima campaña, lo que pondría en riesgo la seguridad alimentaria del país y obligaría a depender del producto importado.
Condo cuestionó la falta de acción del Estado para proteger la producción nacional, pese a que la normativa lo faculta, y pidió mecanismos efectivos de control en frontera. Si bien reconoció que Bolivia forma parte del Mercosur, sostuvo que existen herramientas legales para frenar el contrabando, tal como lo hacen otros países de la región.
Finalmente, anunció la conformación de un comité nacional del sector arrocero que será la instancia autorizada para futuras negociaciones con el Gobierno.
Fuente: El Deber
