Para Barriga, la apertura normativa pierde efectividad si las empresas deben enfrentar una extensa cadena.
El sector exportador boliviano pidió al Gobierno reducir la burocracia y eliminar las trabas que, según su evaluación, dificultan la actividad empresarial y limitan la capacidad de las compañías para competir en los mercados internacionales.
El presidente de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb) y de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex), Oswaldo Barriga, resumió la demanda del sector en una frase: “Por favor, déjenme ser empresario exportador”.
Barriga señaló que uno de los principales problemas está relacionado con la cantidad de permisos, trámites y requisitos que deben cumplir las empresas para desarrollar sus actividades.
“Pedimos al Gobierno libertad para ser empresarios exportadores”, afirmó, al cuestionar normas y procedimientos que, en su criterio, terminaron convirtiéndose en obstáculos para el sector privado.
Gobierno
El ejecutivo y empresario puso como ejemplo la importación de combustibles. Recordó que hace aproximadamente un año se liberó la posibilidad de que privados importen carburantes; sin embargo, sostuvo que en la práctica el proceso continúa siendo excesivamente complejo.
“Hace un tiempo se libera la importación de combustibles, pero resulta que para poder cumplir tengo que hacer 170 pasos para poder ser importador de combustible”, cuestionó.
Para Barriga, la apertura normativa pierde efectividad si las empresas deben enfrentar una extensa cadena de trámites para acceder a las autorizaciones necesarias. El problema, dijo, no es únicamente la existencia de una norma, sino la cantidad de procedimientos que se acumulan para poder cumplirla.
El dirigente también cuestionó algunas exigencias documentales que considera desproporcionadas y que terminan elevando los costos y los tiempos de operación de las empresas.
“¿Cómo me van a pedir este papel?”, ejemplificó al referirse a requisitos que, desde la perspectiva del sector exportador, deberían ser revisados dentro de un proceso de simplificación administrativa.
Dato
Barriga reconoció que el empresariado boliviano ha tenido que desenvolverse durante años bajo diferentes regulaciones y restricciones. Sin embargo, destacó que el sector exportador ha mantenido su actividad pese a esas dificultades.
“Hemos tenido Gobiernos que nos han puesto camisa de fuerza, pero a pesar de eso como sector exportador siempre hemos puesto el pecho y hemos salido adelante”, sostuvo.
En ese contexto, la demanda del sector no apunta únicamente a nuevas medidas de apoyo, sino a contar con un entorno que permita a las empresas tomar decisiones, invertir, producir y exportar con menos obstáculos administrativos.
“Por favor, déjenme ser empresario exportador”, insistió Barriga, al plantear al Gobierno una agenda centrada en la libertad empresarial y la eliminación de trabas que, según el sector, frenan la generación de divisas, inversión y empleo.
Fuente: Unitel
