El contrabando de insumos agropecuarios es algo que afecta y preocupa bastante a las empresas expendedoras de insumos legalmente establecidos.
Un estudio realizado por el Centro de Estudios Económicos (CEBEC) de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (CAINCO), por encargo por la Asociación de Proveedores de Insumos Agropecuarios (APIA), la Asociación Boliviana de Proveedores de Insumos, Bienes y Servicios Agrícolas y Pecuarios (APRISA) y la Asociación de Productores de Semilla (ASOSEMILLAS), revela que alrededor del 44% de plaguicidas que se utilizan en Bolivia son ilegales. Mientras que los fertilizantes ilegales alcanzan al 69%. De las semillas de soya y maíz entre 70% a 80% de ilegalidad o productos de contrabando.
Hugo Rodríguez , jefe de Análisis Económico del CEBEC, explicó que el estudio técnico sobre el comercio ilegal de plaguicidas (herbicidas, insecticidas y fungicidas), de fertilizantes y semillas de maíz y soya en el país, encontró datos elevados en el uso de productos ilegales en el país. Para conocer dichos datos se realizaron tres métodos que van desde el método espejo y la oferta-demanda de los insumos agropecuarios.
“Hemos hecho un trabajo muy a detalle, trabajando con las formulaciones y dosis de los distintos principios activos que se utilizan para cada cultivo”, explicó Rodríguez.
Detalló que el contrabando en términos de plaguicidas llega hasta 151 millones de dólares, que representa entre 32% a 44% del uso en el mercado local. En fertilizantes alrededor de 200 millones de dólares, que representa el 69% del área agrícola.
Mientras que el uso de semillas no certificadas en soya y maíz alcanza entre el 70% y el 80%.
El estudio realizado por el CEBEC de CAINCO se realizó durante el 2024 y 2025.

APIA
Martín Ascarrunz, presidente de APIA, expresó que existe preocupación por las empresas de insumos y semilleras del país por la incidencia del comercio ilegal de insumos agrícolas y semillas; algo que afecta no solo a los privados, sino también a los productores bolivianos.
“La principal víctima de estos productos son los productores, porque adquieren productos vencidos, adulterados y su eficacia no va ser de uno garantizado”, expresó Ascarrunz, quien denunció que los contrabandistas utilizan las redes sociales para comercializar productos ilegalmente.
En ese sentido APIA y APRISA recomienda a los productores utilizar productos que cumplen con todos los requisitos normativos vigentes en el país.
El presidente de APIA recordó que el Senasag es la institución encargada es registrar y preservar la seguridad de los productos de uso agrícola.
“Es importante que el Senasag tome en cuenta la lucha contra el contrabando y se proteja al agricultor. Que no haya un registro irregular de insumos agrícolas y las instituciones públicas orienten sus esfuerzos para fiscalizar y luchar contra el comercio ilegal; además de promover un comercio legal justo”, manifestó Ascarrunz.
Agregó que el contrabando va en desmedro de las empresas legalmente establecidas, las cuales pagan impuestos, un gravamen arancelario, por lo cual piden a las instituciones del Estado hacer un control sobre los productos ilegales.
APRISA
Por su parte Rider Rojas, presidente de Aprisa, indicó que el estudio identifica una realidad que impacta negativamente en la producción y seguridad de los productos que se comercializan ilegalmente.
“Cuando exponemos a la población a productos de contrabando sin ninguna certificación, las consecuencias son negativas para el sector agrícola”, expresó Rojas, quien agregó que pidió a las autoridades del Gobierno luchar contra el contrabando de insumos agrícolas.
ASOSEMILLAS
Por su parte Pedro Pellegrino, presidente de ASOSEMILLAS, indicó que los productores están enfrentando problemas por usar semillas ilegales, como por ejemplo en girasol, ingresó a Bolivia la maleza parásita Orobanche Cumana. Dicha maleza afectó drásticamente al cultivo de girasol hace dos años en la zona Este de Santa Cruz.
“Todas las malezas que ingresaron han venido con las semillas de contrabando. Hacemos una reflexión al productor para que utilice los agroquímicos y semillas de uso legal que le darán la garantía necesaria”, manifestó Pellegrino.
Pellegrino también comentó que según datos de ASOSEMILLAS, en base a semillas certificadas; en maíz el 90% del área cultivada es con semillas ilegales o de contrabando y solo e 10% con semillas certificadas. Mientras que en soya el 85% del área es con semillas ilegales y 15% con semillas legales o certificadas.
APIA, APRISA y ASOSEMILLAS espera que el Gobierno a través de las instituciones correspondientes hagan mayor esfuerzo en la lucha contra el contrabando de los insumos agropecuarios, que ingresan al país.
Fuente: Agro Sinergia
