Las reformas, anunciadas por el Ministerio de Desarrollo Productivo y Agua, buscan “priorizar el abastecimiento del mercado interno” y promover las exportaciones, mientras el litro de aceite refinado queda fijado en Bs 18,50 para proteger el poder adquisitivo de las familias bolivianas.
El Gobierno nacional promulgó este miércoles un paquete de medidas destinadas a “facilitar las exportaciones de granos de soya y dinamizar la cadena productiva interna”, entre las que figura la eliminación de los controles de precios y cupos sobre subproductos, anunció el ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano.
En conferencia de prensa, acompañado del viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, el titular de la cartera explicó que la iniciativa se implementará mediante dos resoluciones. La primera simplifica los procedimientos y requisitos para que los productores exporten grano de soya directamente al mercado internacional. La segunda deroga el sistema de cupos y bandas de precios que regulaba la relación comercial entre industrias y sectores productivos como el lechero, avícola y porcinocultor.
“Queremos recalcar de que estamos pensando en nuestras familias bolivianas, priorizando el abastecimiento del mercado interno y a la vez promoviendo las exportaciones de los excedentes”, afirmó Justiniano, subrayando que la reforma busca un equilibrio entre competitividad externa y seguridad alimentaria doméstica.
Previo a las modificaciones, las industrias aceiteras estaban obligadas a vender subproductos —como harina o cascarilla de soya— exclusivamente a asociaciones determinadas, muchas de las cuales no existían, lo que dificultaba el acceso a insumos y encarecía los costos logísticos. Con la nueva normativa, “el productor es libre de comprar sus insumos donde más le convenga, buscando el mejor precio y el menor costo de transporte”, detalló el ministro.
Precio del aceite y mercado interno
La medida del Ejecutivo cobra relevancia en un contexto donde los precios de productos básicos han mostrado importantes fluctuaciones en los últimos meses. Según el propio Gobierno, el precio del litro de aceite refinado comestible está actualmente fijado en Bs 18,50, una cifra que busca proteger a los consumidores frente a especulaciones y distorsiones del mercado.
Las autoridades recordaron que, en gestiones recientes, el aceite de cocina llegó a cotizarse por encima de los Bs 20 o incluso Bs 25 por litro en algunos mercados debido a la especulación y a la falta de oferta interna regular.
El nuevo reglamento también obliga a que al menos el 20% de la producción de soya permanezca en Bolivia, garantizando así el abastecimiento de materias primas para la elaboración de harina, aceite y otros subproductos que son pilares de las cadenas agroalimentarias nacionales.
Fuente: El Deber
