Las semillas transgénicas no son realizadas para aumentar rendimientos del grano, son para mejorar el manejo de los cultivos. Las semillas mejoradas controlan enfermedades y plagas, lo cual si permite al cultivo mantener su rendimiento esperado.
Profesionales y productores observan importante el uso de semillas genéticamente modificadas en el país, pero aclaran que estas semillas no permiten obtener mayores rendimientos del grano, pero si es una tecnología que protege al cultivo de plagas y enfermedades.
Vicente Gutiérrez, Expresidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), recordó que hace más de 20 años como sector vienen solicitando al Gobierno la aprobación de semillas transgénicas, que no aumentan la productividad, pero si disminuyen las pérdidas.
“El transgénico no aumenta la producción, lo que hace es disminuir las pérdidas. En el caso del maíz controla el gusano cogollero, es para el estrés hídrico. Es decir que disminuye las pérdidas, con eso el cultivo rinde el potencial que tiene”, expresó Gutiérrez, quien agregó que los países del Mercosur trabajan con al menos 5 eventos de transgénicos en maíz y en Bolivia no se aprueba.
Manifestó que el sector maicero necesita utilizar semillas transgénicas para incentivar a los productores, de manera que en Bolivia se pueda atender la demanda interna de maíz.
Gutiérrez recordó que la propuesta de Promasor junto con la CAO han planteado al Gobierno que el maíz transgénico sea aprobado por zonas, de manera que no afecte la producción de maíz nativo.
“En diversos encuentros del Gobierno como Promasor hemos planteado que el maíz transgénico sea aprobado por zonas. Hablamos del maíz amarillo que es para consumo animal y no el maíz blanco que es para consumo humano”, precisó Gutiérrez, quien agregó que el maíz blanco puede ser sembrado en zonas de los valles, mientras que el maíz amarillo en zonas tropicales.
Recordó que los productores maiceros enfrentan problemas todos los años para controlar el gusano cogollero, aspecto que obliga a realizar más aplicaciones de agroquímicos, generando incremento en los costos de producción.
Por su parte, Marín Condori, investigador y genetista, indicó que los transgénicos no son realizados para que expresen su rendimiento, es una herramienta que coadyuba al manejo para que el material se exprese.
«El aporte grande de los transgénicos está en el manejo, control de enfermedades y control de plagas. Un transgénico bueno en suelo malo no va rendir. Por eso es importante que el material transgénico debe ser introducido en la genética . Sobre esa variedad debe incorporarse el evento transgénico para que haya una sinergia entre ambos», expresó Condori.
Manifestó que debe separarse la variedad y el evento transgénico. «Si el material está adaptado y no tiene el evento transgénico, estaríamos buscando solo el potencial de esa variedad. Pero si en esa variedad que está adaptada incursiona el evento transgénico hay una sinergia sobre lo bueno con nuevo evento”, explicó Condori, quien agregó que la validación del evento transgénico con variedades locales puede demorar dos campañas.
Fuente: Agro Sinergia
