La sequía es un fenómeno climático que afecta bastante en la producción agrícola, y ante estos eventos adversos, los productores esperan que el Gobierno de luz verde lo antes posible para la aprobación del evento HB4, tolerante a la sequía. Observan que dicha tecnología puede disminuir daños a sus cultivos y por ende mejorar la productividad.
Fernando Romero, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), recordó que los productores ya iniciaron las pruebas de evaluación de la tecnología HB4 tolerante a la sequía en la zona Norte del departamento de Santa Cruz, y periodo de evaluación de dicha tecnología se realizará antes que finalice el 2023.
“La cosecha de la soya HB4 se realizará antes que finalice este año, y luego pasará la evaluación. Es probable que se vuelva a sembrar la semilla, para después seguir los procesos correspondientes, y esperemos tener el visto bueno para contar con la tecnología de aquí a dos años”, expresó Romero.
Comentó que una vez se aprueben los ensayos en campo de la soya HB4, se espera la aprobación de los Ministerios de Medio Ambiente, de Desarrollo Rural y Tierras y otras entidades inmersas en la decisión final.
La soya HB4, es tolerante a la sequía, desarrollada por Bioceres, probada en Argentina, Brasil y Paraguay, donde ha demostrado buena respuesta la sequía.
“La sequía es uno de los principales problemas que nos está generando la falta de productividad”, aseveró Romero.
Por su parte Jaime Hernández, gerente general de Anapo, comentó que la tecnología HB4 en soya y trigo, ha demostrado buena respuesta en Argentina y está siendo aprobada en Brasil, Paraguay, Estados Unidos y China; y esperan que Bolivia no sea la excepción.
“Nosotros como Anapo hemos presentado al Ministerio de Medio Ambiente el año pasado, toda la documentación técnica, tanto en soya como trigo, para que se pueda hacer la aprobación y evaluación de esta tecnología, que es fundamental para el productor soyero y triguero”, afirmó Hernández.
Recordó que en la superficie de trigo llegó hasta 130.000 hectáreas en años anteriores, pero debido a la sequía en la campaña de invierno 2023, solo se cultivaron 95.000 hectáreas.
El promedio de trigo es de 1,7 toneladas por hectárea. Los productores creen que de aprobarse el evento tolerante a la sequía, incentivaría para aumentar el área sembrada en diferentes zonas trigueras.
Cabe recordar que hace 10 días se instaló la primera reunión con el Gobierno para avanzar en la aprobación de semillas mejoradas en Bolivia. En dicha cita realizada en Santa Cruz se reunieron representantes de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), la Asociación Boliviana de Criadores de Cebú (ASOCEBÚ), la Cámara de Pequeños Productores del Oriente (CAPPO), el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) y el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.
Fuente: Agro Sinergia