El investigador argentino Miguel Ángel Cantamutto estuvo en Santa Cruz como expositor del Segundo Simposio Internacional del Jopo, donde destacó que para controlar esta maleza parásita se deben considerar tres métodos importantes.
Su presencia también tuvo como objetivo conocer las experiencias de los profesionales de nuestro medio, quienes han logrado minimizar los daños ocasionados por esta maleza.
El ingeniero agrónomo argentino Miguel Ángel Cantamutto ha realizado investigaciones sobre la maleza parásita Orobanche cumana, más conocida como Jopo, en países de Europa donde está presente y afecta al cultivo de girasol. El investigador en entrevista con Agro Sinergia, señaló que aún no comprende cómo llegó esta maleza a Bolivia, único país de América donde se detectó su presencia en 2023.
“En América no estaba presente esta maleza hasta que ocurrió este evento aquí en Bolivia, inesperado e inexplicable. Eso desencadenó una serie de acciones para afrontar la problemática de la maleza parásita en girasol”, expresó Cantamutto.
Cantamutto quien fue Ex director de una Estación Experimental del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), explicó que el método para controlar la maleza Orobanche cumana, se basan principalmente en el manejo cultural con rotaciones adecuadas, resistencia genética con algunos híbridos y luego el uso de herbicidas.
“Son tres abordajes que deben estar bien coordinados, que tanga alta durabilidad el control. Hemos visto que los productores han aprendido bastante el control, y eso ha disminuido negativo del Jopo en Bolivia”, manifestó el profesional, quien agregó que en los países de Europa donde existe el Jopo se está controlando de misma manera que hoy se realiza en nuestro país.
Cantamutto indicó que existe una alta preocupación en Argentina ante el riesgo de que el Jopo ingrese desde Bolivia, debido a la proximidad entre ambos países y al intercambio comercial. En ese sentido, señaló que se están intensificando las acciones para prevenir su ingreso y detectarlo en una etapa temprana.
Finalmente señaló que la maleza Orobanche cumana que apareció en Bolivia es una raza menos virulenta, a la existente en países de Europa. Eso es favorable porque permite dar más tiempo para controlarla con los métodos indicados.
La maleza parásita apareció y afectó la zona Este en 2023. Se estima que, hasta 2025, al menos 30.000 hectáreas de girasol fueron afectadas, ocasionando importantes pérdidas económicas a los productores.
Fuente: Agro Sinergia
