La gerente de Asosur sostuvo que la credibilidad del sector está en riesgo y exige “certidumbre” sobre la calidad de la gasolina que se despacha en Santa Cruz. Rechazó la declaración de un ejecutivo de YPFB, acerca de los controles de calidad
Las estaciones de servicio de Santa Cruz atraviesan un periodo de bajas ventas en medio de cuestionamientos por la calidad de la gasolina, técnicamente denominada “gasolina desestabilizada”. Así lo advirtió Susy Dorado, gerente de la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), quien señaló que la incertidumbre entre los consumidores está afectando de forma directa al sector.
“Evidentemente, las ventas no son las mismas que teníamos el mes anterior, por ejemplo, o la semana anterior. Ahora la gente está mucho más temerosa, incluso hasta prefiere dejar su vehículo, andar en móvil, andar en taxi”, afirmó Dorado, a la vez de sostener que esta situación impacta “no solamente en el tema de calidad”, sino también en la “credibilidad” de las estaciones.
Consultada sobre el porcentaje de disminución, evitó precisar cifras. “No le puedo hablar de números en este momento porque nosotros tenemos más de 100 estaciones de servicio y son ellos los que nos reportan, pero que sí han bajado, han bajado”, remarcó. Según indicó, la caída es más notoria en la capital cruceña que en provincias.
Dorado respondió a las declaraciones de un alto ejecutivo de YPFB, quien sostuvo que la estatal garantiza la calidad del combustible únicamente hasta el momento en que es despachado en cisternas desde las plantas de almacenaje. A partir de ese punto —durante el transporte, almacenamiento en tanques y expendio— el control sería “de manera conjunta” entre los privados y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
“Lo que tenemos nosotros es que justamente ha salido a declarar personal de YPFB, de altos mandos, indicando que la responsabilidad de ellos termina en la puerta de la planta de despacho”, cuestionó la ejecutiva.
“Queremos dejar sentado y bien claro que no tenemos ninguna responsabilidad en el tema de combustible, de la calidad que nos está entregando Yacimientos (YPFB) toda vez que tenemos un solo proveedor y es YPFB el que nos entrega el producto en los cisternas que son monitoreados desde el momento que salen de la planta a través del sistema de GPS que sigue la Agencia Nacional de Hidrocarburos”, aseveró.
Dorado explicó que las estaciones operan bajo el reglamento de construcción y operación establecido en el Decreto Supremo 24721, que fija obligaciones técnicas, pero que no contempla que los surtidores realicen controles de calidad al carburante recibido. “Nosotros solamente somos un nexo entre YPFB y el usuario final para que les llegue el combustible. Por lo tanto, no está en nuestras exigencias el llevar un control de calidad”, sostuvo.
La gerente informó que Asosur remitió cartas tanto a YPFB como a la ANH solicitando “certidumbre” y garantías sobre la calidad de los productos. “Eso es fundamental para que nosotros también podamos transmitir la certidumbre a toda la población”, afirmó.
Además, pidió que se establezca con claridad el procedimiento de resarcimiento de daños para los clientes, tanto en ciudad como en provincias, en caso de afectaciones atribuibles al combustible. Como medida estructural, el sector también ha solicitado autorización para comercializar combustible importado por privados.
“Sabemos que esta es una solución que va a llegar a toda la población y que de alguna manera le va a dar la oportunidad al usuario final de elegir qué producto quiere, el producto importado por un privado o el producto importado por YPFB”, señaló.
Sobre la posibilidad de que instancias de control intervengan ante denuncias por calidad, Dorado apuntó que corresponde actuar a entidades como la ANH o la Contraloría. Entretanto, insistió en que la actual controversia no solo afecta el flujo de ventas, sino la confianza del consumidor en los surtidores cruceños.
Fuente: El Deber
