Un estudio de la BCR estima que si bien la quita de retenciones generaría una caída inicial en los ingresos, el efecto multiplicador sobre la economía permitiría al Estado Nacional compensar la pérdida y alcanzar un resultado neto positivo a partir del cuarto año.
En el marco del Remate del Primer Lote de Soja de la campaña 2025/26, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) presentó un revelador informe que pone números concretos a uno de los debates históricos del agro argentino: la eliminación de los derechos de exportación (DEX).
A través de la Dirección de Información y Estudios Económicos, la entidad analizó un escenario de quita gradual de estos tributos en un plazo de dos años, utilizando el modelo de proyección internacional AGMEMOD adaptado a la realidad productiva local. Los resultados son contundentes: el crecimiento de la actividad no solo compensaría la pérdida de recaudación inicial, sino que transformaría la estructura productiva del país.
Un nuevo techo productivo y expansión del área
El estudio compara el rumbo actual de la política agropecuaria frente a una liberación de la carga fiscal. Bajo las alícuotas vigentes, se proyecta que Argentina alcance una producción de 165 millones de toneladas hacia 2036. Sin embargo, la eliminación de los DEX permitiría alcanzar las 183 millones de toneladas. Este crecimiento estaría sustentado por la incorporación de 2,2 millones de hectáreas a la superficie sembrada, impulsadas por la mejora en los incentivos económicos para el productor.
Hacia una balanza comercial de 50.000 millones de dólares
El impacto en el ingreso de divisas es otro de los pilares del documento. En un escenario sin retenciones, el valor de las exportaciones agroindustriales escalaría desde los 44.000 millones de dólares actuales hasta rozar los 50.000 millones hacia el final del período analizado. En esta línea, hacia 2036, la recaudación adicional derivada del crecimiento económico superaría en unos 1.300 millones de dólares a lo que se perdería por la eliminación de los DEX, aportando 300 millones de dólares extra para la Nación y cerca de 1.000 millones para las arcas provinciales.
El efecto multiplicador en la economía real
Más allá de los granos y las divisas, el trabajo de la institución rosarina destaca que este cambio de paradigma generaría un efecto multiplicador sobre la economía. El incremento en los niveles de producción traccionaría una mayor demanda de insumos, potenciaría la inversión y aumentaría significativamente el movimiento portuario y comercial. En definitiva, el informe ratifica que el sector agroindustrial, al operar sin derechos de exportación, tendría la capacidad de actuar como el motor de generación de valor y recursos fiscales.
Uno de los puntos más disruptivos del informe es el análisis del impacto fiscal consolidado. Si bien el Estado Nacional enfrentaría una caída en sus ingresos durante la etapa inicial de la quita, la mayor dinamización de la economía permitiría recuperar terreno a través de otros impuestos. Según las proyecciones de la BCR, a partir del cuarto año de la eliminación de las retenciones, el saldo neto para la Nación pasaría a ser positivo. No obstante, el beneficio se siente antes en el interior: al incorporar la recaudación de las provincias, el resultado fiscal consolidado comenzaría a equilibrarse ya en el segundo año.
Fuente: Revista Chacra
