La Paz (02/03/2026).- En un momento en que el país redefine sus prioridades de desarrollo, el Banco de Desarrollo Productivo – Sociedad Anónima Mixta (BDP-SAM) se posiciona como una institución referente en innovación financiera, gestión estratégica y finanzas sostenibles, impulsando una banca de desarrollo con impacto social, productivo y ambiental tangible en todo el país.
Durante la Audiencia Pública de Rendición de Cuentas Final 2025 e Inicial 2026, realizada de manera virtual y con amplia participación de productores, organizaciones sociales, instituciones públicas y privadas, universidades y organismos internacionales, el BDP-SAM presentó resultados que trascienden lo financiero y reflejan una gestión orientada a generar bienestar, resiliencia y oportunidades productivas a nivel nacional.
Partiendo de la idea de que los recursos para el financiamiento climático y ambiental operan en un entorno de difícil acceso -principalmente porque requieren conocimientos técnicos especializados para su gestión-, el BDP-SAM decidió estratégicamente compartir la experiencia y capacidades que ha desarrollado durante años con otras entidades del sistema financiero.
En marzo de 2025, el banco lanzó la Ventanilla Verde BDP, un producto que brinda financiamiento y asistencia técnica a entidades financieras para que puedan ofrecer créditos verdes y medir su impacto ambiental. Hasta ahora, cuatro entidades ya accedieron a este instrumento y se prevé la incorporación de tres más en 2026, lo que permitirá ampliar el alcance del financiamiento climático en el país.
El BDP-SAM ha sentado las bases de un nuevo paradigma financiero en Bolivia, alineando el crédito con los objetivos de desarrollo sostenible, adaptación al cambio climático y transformación productiva. Es la única entidad financiera del país acreditada ante el Fondo Verde para el Clima, lo que posiciona a Bolivia en el acceso directo a financiamiento climático internacional. Asimismo, fue pionera en la emisión de bonos verdes en el mercado nacional, marcando un hito en la movilización de recursos para actividades que protegen el medio ambiente y fortalecen las economías locales.
A ello se suma el desarrollo de una taxonomía propia de finanzas sostenibles, una herramienta estratégica que permite orientar el crédito hacia actividades productivas responsables, brindando claridad, transparencia y coherencia a las políticas públicas de financiamiento verde.
Otro hito relevante es la aprobación del primer programa en Bolivia financiado con recursos del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), destinado a impulsar una producción ecoeficiente. El programa, liderado por el BDP-SAM en alianza con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), incorpora componentes orientados a fortalecer el producto crediticio Ecoeficiencia BDP, así como a desarrollar capacidades en innovación financiera y asistencia técnica especializada.
Para la presente gestión, el banco prevé la expansión de su Programa de Finanzas Sostenibles, con el diseño de productos específicos para bosques, ganadería sostenible, biodiversidad y restauración de ecosistemas, actualmente en fase de desarrollo.

Uno de los avances más relevantes es la consolidación del Centro de Inteligencia Productiva, una plataforma que integra información estratégica para la toma de decisiones públicas y privadas. Herramientas como el Mapa de Complejidades, el Sistema Agroclimático y el Compendio de Información Productiva permiten identificar potencialidades territoriales, anticipar riesgos climáticos y orientar inversiones con mayor precisión.
Más allá del financiamiento, el banco ha fortalecido un modelo de acompañamiento integral al productor, mediante programas de asistencia técnica especializada y genérica, contribuyendo a mejorar rendimientos, diversificar actividades, generar valor agregado y elevar los ingresos de miles de familias productoras en sectores estratégicos.
Gracias a estas acciones, el BDP-SAM obtuvo la certificación internacional GIF en Gobierno Corporativo, con una calificación de 95,04%, que garantiza a accionistas, clientes y financiadores una gestión alineada con las mejores prácticas internacionales en transparencia, ética y sostenibilidad.
Asimismo, la solidez de su gestión financiera se refleja en la calificación de riesgo otorgada por AESA Ratings y Moody’s, que coincidieron en asignarle la máxima calificación AAA para 2025.
Con una visión de futuro e innovación constante, el BDP-SAM consolida una banca de desarrollo moderna, sostenible y con profundo sentido social. De cara a 2026, la institución asume el desafío de profundizar la innovación financiera, ampliar el impacto territorial y fortalecer su rol estratégico como aliado del Estado en la construcción de un desarrollo inclusivo, resiliente y sostenible para Bolivia.
Fuente: BDP
