La logística en Miritituba se desborda en plena cosecha récord y complica la salida de 12 millones de toneladas al año.
Brasil produce una cosecha histórica de 180 millones de toneladas de soja y, al mismo tiempo, expone su talón de Aquiles: la logística.
En Miritituba, uno de los principales nodos de salida de granos del país, los camiones enfrentan filas de más de 30 kilómetros y demoras de hasta dos días para descargar. El cuello de botella golpea en el corazón del mayor productor y exportador mundial de la oleaginosa, con China como principal destino.
Miritituba, al límite: 12 millones de toneladas al año en riesgo
Miritituba es un punto clave de transbordo en la cuenca amazónica. Por allí pasan unas 12 millones de toneladas anuales de granos, principalmente soja y maíz.
En la zona operan compañías como Cargill, Bunge y la brasileña Amaggi, que cargan la mercadería en barcazas para enviarla río abajo hacia terminales marítimas de mayor escala.
Pero la cosecha récord desbordó la infraestructura disponible. Transportistas que recorrieron más de 1.200 kilómetros desde Mato Grosso denuncian esperas extremas, falta de servicios básicos y congestión total en los accesos.
Protestas y efecto dominó
A la presión propia de la cosecha se sumó un factor extra: la ocupación de una terminal de Cargill en Santarém por parte de activistas indígenas, en rechazo a políticas oficiales que impulsaban el dragado y la ampliación de vías navegables en la Amazonia.
La medida obligó a frenar operaciones y redirigir camiones hacia Miritituba, aumentando todavía más el flujo de unidades en un predio que, según los propios choferes, no tiene capacidad para absorber semejante volumen.
La protesta generó además un giro político: el gobierno revocó el decreto que facilitaba esas ampliaciones fluviales, lo que suma incertidumbre a la planificación exportadora.
Impacto en el negocio exportador
El cuello logístico no es un dato menor. Brasil lidera el comercio mundial de soja y cualquier demora repercute en precios, primas y tiempos de embarque.
Con gran parte del poroto destinado a China, los retrasos pueden alterar cronogramas comerciales en plena ventana de mayor flujo estacional.
La postal es clara: una producción récord no garantiza fluidez comercial si la infraestructura no acompaña. Y en el principal exportador global, la soja hoy espera en la ruta.
Fuente: Ruralnet
