La campaña de invierno en la zona norte ya redujo el área prevista de 380.000 a 220.000 hectáreas, según reportes de la entidad.
Los productores de la zona norte de Santa Cruz enfrentan una campaña agrícola marcada por el alto costo del diésel y de los agroinsumos, una situación que ya redujo el área sembrada.
Ahora, las dificultades amenazan con profundizar la caída de la producción de granos, advirtió Juan Pablo Espinoza, presidente de Anapo Filial Norte.
El dirigente explicó que el problema ya no se concentra únicamente en la disponibilidad de combustible, sino en la capacidad de los agricultores para comprarlo debido a su elevado precio.
“Hay diésel, lo que falta es plata para comprarlo, los precios están bien altos. El efectivo es lo que nos tiene en terapia intensiva a los productores”, afirmó a Canal Rural.
Para la zona norte, los productores proyectaban sembrar entre 380.000 y 400.000 hectáreas entre las campañas de invierno y verano. Sin embargo, Espinoza señaló que el área ya muestra una reducción significativa.
En la campaña de invierno, el sector esperaba alcanzar unas 380.000 hectáreas, pero hasta ahora solo logró sembrar alrededor de 220.000 hectáreas.
“Hay gente que no pudo sembrar por el tema del diésel”, señaló el dirigente.
Agroinsumos
Espinoza advirtió que las dificultades podrían repetirse durante la campaña de verano, debido a que los productores también enfrentan un incremento en el precio de semillas, fertilizantes y otros insumos necesarios para la producción.
“Pero los insumos también están caros. Yo creo que esta campaña de verano va a tener la misma situación, varios agricultores no van a poder sembrar y así está bajando el área de siembra y, por ende, habrá menos alimentos”, sostuvo.
A la presión de los costos se suma el comportamiento irregular de las lluvias en algunas zonas. El dirigente explicó que la falta de precipitaciones afecta los rendimientos y reduce todavía más la rentabilidad de los cultivos.
“El diésel está caro y en varias zonas no llovió, entonces, la producción está rindiendo poco”, afirmó.
Cambio de actividad
La combinación de mayores costos, menor disponibilidad de recursos y bajos rendimientos también está provocando cambios en las actividades productivas de algunas familias.
“Mucha gente está cambiando de rubro a la ganadería porque no da para producir como antes”, señaló Espinoza.
El sector agrícola advierte que una menor superficie cultivada y rendimientos más bajos pueden reducir la oferta de granos y presionar la disponibilidad de alimentos en el mercado interno.
Para Anapo Filial Norte, la situación refleja el impacto que tiene el encarecimiento del combustible sobre toda la estructura productiva: desde la preparación de los terrenos y la siembra hasta el transporte y la cosecha, en un contexto en el que los agricultores también deben afrontar mayores precios de los insumos y condiciones climáticas adversas.
Fuente: La Razón
