Los 42 días de bloqueos en Bolivia pasan una factura muy alta al comercio exterior. La interrupción prolongada de las rutas nacionales provoca una acumulación extraordinaria de carga en la principal salida boliviana al océano Pacífico, paraliza operaciones logísticas y pone en riesgo exportaciones, importaciones y el ingreso de divisas para el país.
“Actualmente contamos con cargas que ya se encuentran disponibles para su retiro y despacho hacia Bolivia, pero que aún no han sido retiradas por sus respectivos transportistas”, afirmó Hermann Gratzl, gerente comercial de la Terminal Puerto de Arica, al explicar que las dificultades para el ingreso de camiones desde Bolivia están generando una creciente acumulación de mercancías en los recintos portuarios.
La situación ya alcanza niveles extraordinarios, según la Administración de Servicios Portuarios de Bolivia (ASP-B), ya que la Empresa Portuaria Arica informó que la ocupación de sus instalaciones llegó al 120%, obligando a habilitar espacios destinados a la desconsolidación de carga para almacenar contenedores llenos.
Debido a esta situación la ASP-B comunicó el 12 de junio que se determinó suspender temporalmente la recepción de nuevas solicitudes de desconsolidación hasta “que se restablezca el flujo normal del transporte y se recuperen las condiciones operativas necesarias”.
La desconsolidación permite separar y distribuir cargas compartidas entre distintos importadores. La suspensión de este procedimiento significa que parte de la carga que normalmente ingresaría al país mediante operaciones regulares deberá esperar hasta que existan nuevamente condiciones para procesarla.
Detrás de cada contenedor retenido existe una cadena de costos que continúa creciendo mientras los bloqueos impiden la circulación normal del transporte internacional.
La gerente general de AG Logistics y cofundadora de Amecomex Bolivia y Camebol, Silvia Quevedo, explicó que los importadores enfrentan una situación compleja debido a los plazos establecidos por navieras, transportistas y operadores logísticos.
“Las navieras tienen un plazo de 21 días para la devolución de los contenedores y vencido ese plazo se tiene que pagar estadías, no hay negociación, es una situación externa. Es una situación muy complicada lo que estamos viviendo en este momento. A nivel de Bolivia, cada vez nos estamos autoaislando del comercio exterior y de los acuerdos que se tienen a nivel internacional”, indicó la gerente general de AG Logistics.
Quevedo explicó que los cobros por sobreestadías de cada contenedor rondan los aproximadamente $us 100 diarios e indicó que además existen garantías que alcanzan hasta 600 dólares por cada contenedor.
A más de 40 días de los bloqueos los costos adicionales por los contenedores varados superan los $us 3.000 en muchos casos.
“Son costos que va a tener que asumir el importador, porque eso no es un problema del transporte en sí. El que hace la importación asume todos los riesgos y todo eso, obviamente, va a tener que repercutir en un costo al final del producto”, enfatizó Quevedo.
Señaló que aunque algunas operaciones cuentan con seguros, estos no resultan suficientes para cubrir la totalidad de las pérdidas.
La magnitud del problema se refleja en el volumen de mercancías que circula por esta ruta. Los puertos administrados por la ASP-B movilizaron en 2025 más de 1,67 millones de toneladas de carga y Arica concentró la mayor parte del movimiento con 1,36 toneladas.
“El 70% de la carga movilizada a través del Puerto de Arica corresponde al comercio exterior boliviano, consolidando al terminal como una plataforma logística estratégica para el desarrollo y la conectividad de Bolivia con los mercados internacionales”, apuntó Gratzl.
Asimismo, la presidenta de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (Caneb), Gissela Morales, señaló que los bloqueos coinciden con una etapa clave para las exportaciones bolivianas y afectan el flujo de productos mineros, agroindustriales y manufacturados que dependen de una logística fluida para cumplir contratos y mantener mercados.
“El total de las pérdidas acumuladas al 8 de junio alcanza los $us 883 millones”, enfatizó Morales respecto al resultado de las exportaciones paralizadas, retrasos en entregas, incumplimientos contractuales y mayores costos operativos.
La presidenta de la Caneb también alertó que los bloqueos ponen en riesgo los mercados construidos durante años debido a que los retrasos obligan a renegociar contratos, afectan la credibilidad de los proveedores bolivianos y generan incertidumbre entre compradores internacionales que exigen entregas oportunas.
Morales señaló que si bien inicialmente los mayores perjuicios se concentraron en productos perecederos, con el paso de los días el impacto se extendió a todos los rubros, desde exportaciones de quinua y castaña, hasta manufacturas y minerales, entre otros.
Desde la Caneb también se advierte que las consecuencias de los más de los aproximadamente 45 días de bloqueo afectaran el acceso a dólares.
“Bolivia necesita exportar para generar dólares, bloquear rutas también es bloquear divisas. El sector exportador como tal tiene que ser entendido como uno de los más importantes para el país, porque es la única manera de generar ingreso de dólares al país de manera sostenible, sin recurrir a préstamos internacionales, por ejemplo”, subrayó la presidenta de la Caneb.
En su rendición pública de cuentas final de la gestión 2025, la ASP-B reportó una recaudación de Bs 93,39 millones por servicios portuarios, de los cuales Bs 90,50 millones estuvieron asociados a operaciones de importación y Bs 2,88 millones a exportaciones.
Del total recaudado, Bs 73,74 millones correspondieron a operaciones realizadas a través de Arica y Bs 18,78 millones a Matarani, mientras que los puertos de Ilo, Antofagasta y Busch registraron participaciones menores.
Fuente: El Deber
