La Organización Meteorológica Mundial (OMM), máxima autoridad climática global, ha confirmado que la «fase neutra» de los fenómenos El Niño y La Niña se mantendrá, al menos, hasta la finalización del invierno.
¿Qué significa esto para nuestra región? Tendremos un comportamiento estacional normal durante el otoño e invierno, caracterizado por un descenso progresivo de las temperaturas y una reducción paulatina en la intensidad y frecuencia de las lluvias.
ALERTA TEMPRANA: VIGILANCIA DE EL NIÑO 2026
Pese a la estabilidad actual, organismos internacionales han emitido una alerta de «Vigilancia del Niño». Se estima una alta probabilidad de que este fenómeno de calentamiento oceánico se consolide hacia el verano de 2026, lo que traería consigo temperaturas extremas y una sequía aguda.
RECOMENDACIONES PARA EL SECTOR AGROPECUARIO:
Ante el escenario de escasez hídrica futura, es imperativo tomar medidas preventivas inmediatas:
Cosecha de Agua: Aprovechar las precipitaciones restantes hasta el invierno para el acopio de agua, garantizando así el riego necesario para los cultivos agrícolas durante la época de estiaje.
Reservas de Forraje: Encarar el abastecimiento de forraje para el ganado a través de silos y rollos, mitigando la futura escasez de pasto.
Aprovechamiento de Humedad Residual: Dada la buena humedad actual en los suelos del departamento, se recomienda aprovechar lo que resta del otoño para la siembra de pastos y granos como el sorgo, cultivos que destacan por su baja exigencia hídrica y alta resiliencia.
La prevención hoy es la garantía de producción para la campaña de verano de 2026-2027.
Fuente: Luis Alberto Alpire, agrometeorólogo
