El gerente de la entidad pidió incrementar las asignaciones de diésel a los grandes y medianos productores para garantizar que el combustible llegue efectivamente al sector producti
El gerente general de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, alertó que el sector productivo, principalmente de soya, enfrenta un abastecimiento insuficiente de diésel en un momento crítico para la cosecha de verano y la siembra de invierno.
Hernández explicó que durante casi dos semanas se registró un suministro limitado de combustible, situación que comenzó a mejorar parcialmente el fin de semana con mayores despachos a estaciones de servicio, tanto en zonas productivas como urbanas.
Sin embargo, advirtió que el desfase aún no ha sido superado. “Venimos de un desfase de más de dos semanas y el abastecimiento tiene que continuar para normalizarse”, señaló a la red Unitel.
El representante de ANAPO indicó que los productores —especialmente aquellos que compran directamente a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)— recibieron volúmenes insuficientes, alcanzando apenas el 40% de la demanda requerida.
Diésel
Ante esta situación, pidió incrementar las asignaciones de diésel a los grandes y medianos productores para garantizar que el combustible llegue efectivamente al sector productivo y evitar la aparición de mercados informales.
“Estamos pidiendo mayores asignaciones para asegurar que el diésel llegue a quienes producen y evitar un mercado negro que sería perjudicial”, afirmó.
Hernández advirtió que la falta de combustible puede generar pérdidas si los productores no logran ingresar a tiempo a la cosecha, particularmente de soya en el norte integrado, o si no cuentan con diésel suficiente para aprovechar las condiciones climáticas favorables para la siembra de invierno.
“Estamos en un momento crítico para la cosecha y la siembra, y lo último que puede faltar es diésel”, sostuvo.
Finalmente, recordó que entre marzo y mayo el sector requiere al menos 30 millones de litros de combustible para garantizar el normal desarrollo de las actividades agrícolas.
Fuente: La Razón
