Ante el deterioro de la rentabilidad, los productores analizan ajustar la producción para recuperar un precio que permita cubrir sus costos.
La colocación de pollitos bebé en las granjas avícolas aumentó cerca de 10% en agosto, un incremento que, según el sector, generó una mayor oferta de carne de pollo y presiona los precios a la baja.
Ante el deterioro de la rentabilidad, los productores analizan ajustar la producción para recuperar un precio que permita cubrir sus costos.
Omar Castro, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores de Bolivia (ANA), explicó que el sector tomó sus decisiones de producción con bastante anticipación, a partir de proyecciones de crecimiento de la demanda que ya no reflejan el comportamiento actual del mercado.
“La importación de genética se la hace con tiempo, se la hace con uno o dos años de anticipación”, señaló Castro a Canal Rural, al explicar que las decisiones tomadas en ese momento consideraban el crecimiento habitual del consumo de carne de pollo.
Pollo
El dirigente recordó que el pollo mantiene una alta demanda porque representa una de las alternativas cárnicas más accesibles para las familias. Sin embargo, la reducción del poder adquisitivo cambió las condiciones del mercado.
“Lo que no se tenía en cuenta obviamente es que el poder adquisitivo baje”, afirmó. A su criterio, la situación económica y la variación del tipo de cambio también modificaron las condiciones bajo las cuales el sector planificó su producción.
Castro explicó que las estadísticas de colocación muestran el desbalance.
“Estamos colocando 5,3 o 5,4 millones de pollitos bebés semanales, que era más o menos el promedio normal. El mes de agosto se ha colocado 5,8; eso es casi un 10% más”, detalló.
Dato
Para el presidente de la ANA, el incremento responde a proyecciones que anteriormente acompañaban el crecimiento demográfico y del consumo.
“Este incremento que se iba dando anteriormente año a año de 5, 7% y que iba acompañando este crecimiento tanto de consumo como de población, hoy en día no refleja, no es la realidad que tenemos”, sostuvo.
El resultado, agregó, es una sobreproducción que está presionando la rentabilidad de las granjas. Por ello, el sector prevé reunirse con los distintos actores de la cadena para evaluar medidas que permitan recomponer el equilibrio entre oferta y demanda.
“Hay este exceso, hay esta sobreproducción y tendremos que sentarnos a analizar con los actores correspondientes qué podemos hacer al respecto”, acotó Castro.
Producción
Una de las alternativas que analiza el sector consiste en reducir la colocación de pollitos bebé y, por tanto, la producción de pollo. Castro explicó que el objetivo sería recuperar un precio de alrededor de Bs 15 por kilo en granja, aunque advirtió que cualquier ajuste en la oferta también tendrá un efecto sobre el precio final para el consumidor.
“Tenemos que ajustar nuestra producción, quizás reducirla, y esto va a traducirse en que a la población el pollo ya le va a llegar a 21 o 22”, señaló.
El dirigente consideró que ese nivel de precio debería formar parte del nuevo equilibrio del mercado, tomando en cuenta el cambio en los costos y en el poder adquisitivo registrado durante el último periodo.
Precios
Castro también advirtió que mantener precios demasiado bajos durante un periodo prolongado puede llevar al cierre de granjas y generar posteriormente una reducción de la oferta.
“No podemos tener un pollo de 17, 18 a costa del productor. Significa que nosotros vamos a cerrar granja y significa que de aquí a poco podría no haber la producción actual y podría más bien el precio irse arriba de los 28, 30 bolivianos”, alertó.
Fuente: La Razón
