La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y los subsectores afiliados dieron a conocer un pronunciamiento respecto a la Ley 1720 y la promulgación del Decreto Supremo 5613.
El sector agropecuario boliviano — que hoy representa el principal motor de exportaciones no tradicionales del país, superando incluso a los hidrocarburos — expresa su rechazo categórico e indignado ante dos acciones del Gobierno que constituyen un retroceso histórico: la promoción de la abrogación de la Ley 1720 y la promulgación del Decreto Supremo 5613. Estas medidas no son errores técnicos. Son decisiones políticas que tienen un costo humano concreto: miles de pequeños productores que hoy no acceden al crédito formal seguirán excluidos del sistema financiero, no por falta de activos, sino por una normativa que el propio Gobierno defiende a espaldas de sus necesidades.
El 90% de los pequeños productores titulados del país no puede acceder a financiamiento formal. La Ley 1720 es la única respuesta concreta a ese problema. El Gobierno la promovió, la firmó, y ahora la abandona. Eso no es gobernanza — es incoherencia al servicio de intereses que no son los del pueblo boliviano. Bolivia está pagando hoy las consecuencias de políticas económicas equivocadas: crisis fiscal, desempleo creciente, informalidad y pérdida de competitividad, y falta de divisas. Insistir en las mismas fórmulas que nos trajeron hasta aquí no es una opción — es una irresponsabilidad que pagaremos todos.
Por eso, las instituciones del sector agropecuario, que representan a muchos productores en todo el oriente boliviano, hemos resuelto:
1. Exigir al Poder Ejecutivo la anulación inmediata del Decreto 5613 y el retiro de todo apoyo gubernamental a la abrogación de la Ley 1720.
2. Iniciar medidas de presión progresivas, comenzando con la Asamblea de Productores del 14 de mayo en Montero, a las 08:00 horas.
3. Hacemos un llamado a Diputados y Senadores de toda Bolivia a defender a los productores. El campo no pide subsidios. Pide reglas claras, seguridad jurídica y acceso al crédito. Si eso es demasiado pedir, el país entero merece saberlo.
Fuente: CAO
