La institución advierte que la conflictividad golpea al comercio, las exportaciones, el turismo y la imagen internacional del país
El gerente general del IBCE, Gary Rodríguez, advirtió que los bloqueos registrados en el país ya ocasionaron pérdidas económicas superiores a los 500 millones de dólares y están deteriorando gravemente la imagen internacional de Bolivia.
“Vivir y trabajar en paz es todo lo que queremos”, afirmó Rodríguez al referirse al impacto que la conflictividad social está generando sobre distintos sectores de la economía nacional.
Rodríguez sostuvo que los ciudadanos, inversionistas, empresarios y trabajadores necesitan certidumbre para desarrollar sus actividades, pero que los bloqueos generan un escenario de “zozobra” e incertidumbre permanente.
“Todo bloqueo de por sí es pernicioso. Y protestar no es lo mismo que bloquear”, señaló.
Rodríguez reconoció que la protesta es un derecho ciudadano vinculado a la libre expresión, pero remarcó que las medidas de presión dejan de ser legítimas cuando derivan en hechos violentos y paralizan la actividad económica.
“Cuando esta protesta se torna en violenta, el bloqueo pasa a ser un delito”, afirmó.
Según explicó, en un Estado de derecho existen normas que garantizan derechos y obligaciones tanto para los ciudadanos como para las instituciones públicas, por lo que consideró que el cumplimiento de la ley no debe negociarse.
“La ley no se ha hecho para negociar, se ha hecho para cumplir”, sostuvo.
El gerente del IBCE lamentó que la situación actual esté golpeando a exportadores, importadores, transportistas, operadores de turismo, despachantes de aduana y empresas de servicios, sectores que ya reportan fuertes afectaciones económicas por la interrupción de rutas y la paralización de actividades.
“Las pérdidas exceden los 500 millones de dólares”, alertó.
Rodríguez también advirtió sobre el daño reputacional que atraviesa el país debido a los conflictos sociales recurrentes.
“La imagen del país está por los suelos. Una vez más estamos proyectando a un país en permanente conflicto”, manifestó.
Además del impacto económico, el ejecutivo lamentó las consecuencias humanas derivadas de la crisis y cuestionó quién asumirá la responsabilidad por las vidas perdidas y por la pérdida de confianza internacional.
“¿Quién va a devolverle al país la confianza que está perdiendo frente al mundo?”, cuestionó.
Finalmente, pidió a las autoridades actuar dentro del marco constitucional para restablecer el orden y garantizar condiciones de estabilidad para la producción y el trabajo.
“Hay que pasar a la acción con todos los recursos que franquea la Constitución Política del Estado y sus normas derivadas”, concluyó.
Fuente: El Deber
