Pese a los desafíos globales y la tensión en Oriente Medio, los envíos agrícolas brasileños crecieron un 6% en el primer semestre de 2026.
Brasil camina a pasos acelerados para coronarse como el mayor exportador agrícola del planeta en 2026, y amenaza la hegemonía histórica de Estados Unidos.
A pesar de los desafíos globales que derivan de las tensiones en Medio Oriente y las políticas proteccionistas norteamericanas, los envíos agrícolas brasileños crecieron un 6% en el primer semestre de 2026, al alcanzar la cifra récord de $us 87.000 millones; según un reporte Bloomberg.
En 2025, Estados Unidos registró exportaciones agrícolas por $us 171.000 millones, y se ubicó a tan solo $us 2.000 millones de distancia de Brasil, que alcanzó los $us 169.000 millones, de acuerdo con cifras oficiales que cita Financial Times. Esta reducción refleja un giro drástico frente a la brecha de $us 56.000 millones que beneficiaba a la economía estadounidense en 2021.
Brasil
La ventaja competitiva de Brasil radica en su capacidad de resiliencia frente a perturbaciones del mercado exterior. Las exportaciones hacia Estados Unidos —que equivalen apenas al 11% de los envíos totales brasileños— prevén una contracción cercana al 7% en 2026 debido al menor dinamismo de ese mercado y a los altos aranceles. Sin embargo, el gigante sudamericano compensa este impacto con el incremento en sus despachos hacia China, la Unión Europea, Corea del Sur y las naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Al respecto, el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), José Manuel Salazar-Xirinachs, afirmó que Brasil «podría fortalecer significativamente su posición como potencia agroexportadora». Asimismo, la autoridad de la Cepal puntualizó: «El crecimiento de las exportaciones agrícolas brasileñas se explica principalmente por la elevada competitividad del sector agroalimentario y su mayor diversificación de socios».
A diferencia de economías altamente vinculadas al mercado estadounidense, como la mexicana, la estructura de destinos diversificada de Brasil le otorga un escudo contra la desaceleración comercial de determinados socios.
Claves
El ascenso de la producción brasileña responde a factores estructurales como la innovación, el financiamiento y las condiciones naturales. El profesor de Relaciones Económicas Internacionales en la Universidad Santa Cecília, Francisco Américo Cassano, explicó que «el agronegocio brasileño se ha destacado en el ámbito de la producción y la exportación desde hace algunas décadas, y la sucesión de avances se debe a diversos factores».
Entre estos elementos clave, Cassano destacó las «inversiones elevadas» y «bien orientadas» en investigación a través de la estatal Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (Embrapa), las cuales «han ampliado y mejorado la superficie de cultivo principalmente en el Cerrado».
El desarrollo técnico impulsado por Embrapa en semillas de ciclos cortos, sumado al clima tropical, permite obtener dos o más cosechas al año en la misma superficie, una ventaja ausente en regiones de clima templado. Adicionalmente, el analista resaltó «el creciente financiamiento gubernamental que apoya no solo el cultivo, sino también el avance tecnológico, la capacidad de almacenamiento y la mecanización de los cultivos», factores que se complementan con la alta demanda de soja por parte de China y la apertura de nuevos productos de exportación.
Fuente: La Razón
