El sector advierte que el alza del diésel y de los fletes encarece la producción y podría reducir el área cultivada. Pide liberar las exportaciones de soya y autorizar la biotecnología en soya y maíz.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) exigió al Gobierno medidas urgentes para garantizar condiciones adecuadas para la siembra de verano, ante el fuerte incremento de los costos de producción que amenaza con reducir la superficie cultivada en la próxima campaña agrícola.
Jaime Hernández, gerente general de Anapo, explicó que la situación de los agricultores se ha complicado por el encarecimiento del diésel y de los fletes, cuyos efectos repercuten tanto en las labores agrícolas como en otros servicios de la cadena productiva.
“La situación del productor es realmente muy difícil, muy complicada”, afirmó Hernández, quien aclaró que las dificultades actuales no responden necesariamente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño, sino a los costos que enfrenta el sector.
El ejecutivo advirtió que el aumento del precio del combustible no solo eleva los gastos directos de las actividades agrícolas, sino que también encarece el transporte y otros servicios. Los incrementos terminan trasladándose al productor y reducen su capacidad para sostener los niveles habituales de siembra.
“En muchos casos seguramente puede llegar a generar una disminución del área de siembra que normalmente lo suele hacer, debido también al diésel y los costos”, señaló.
Verano
Ante este panorama, Hernández pidió al Gobierno dar señales claras de apoyo al sector agrícola mediante decisiones que permitan mejorar la rentabilidad y la competitividad de los productores.
Una de las principales demandas de Anapo es la liberación total de las exportaciones, especialmente de soya, para que los agricultores tengan mayor certidumbre sobre la comercialización de su cosecha durante la campaña de verano.
“Ya debería haber liberado totalmente las exportaciones para que el agricultor tenga la certidumbre de que por lo menos va a poder negociar mejor su producción”, sostuvo.
El sector también reclama la autorización del uso de biotecnología en los cultivos de soya y maíz. Según Hernández, el acceso a estas herramientas permitiría incorporar alternativas tecnológicas para mejorar la competitividad en un escenario marcado por el aumento de los costos.
“Liberar el uso de la biotecnología principalmente en maíz y soya […] le va a permitir al productor tener otras alternativas tecnológicas que le ayuden a ser más competitivos”, manifestó.
Anapo considera que las decisiones sobre exportaciones y biotecnología son fundamentales para mejorar las condiciones de producción y dar mayor certidumbre a los agricultores antes de definir la superficie que sembrarán en la campaña de verano.
Fuente: La Razón
