La alianza con la FAO apoyará la producción de uva y recuperará paisajes agroforestales. También preparará una postulación a favor del patrimonio agrícola.
Bolivia acordó un proyecto de $us 1,5 millones para fortalecer la producción de uva y recuperar paisajes agroforestales en los Cintis, el Valle Central de Tarija, los valles cruceños y otras zonas del país. La iniciativa combina apoyo a los productores con la recuperación de prácticas agrícolas que ayudan a cuidar el suelo y el agua.
La alianza entre Bolivia, la FAO y la Alianza para las Montañas se anunció durante la participación del ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano, en el Foro Mundial de la Alimentación.
Uno de sus ejes será rescatar el cultivo tradicional de la vid junto al molle en los valles interandinos. Este sistema vincula la producción de uva con la conservación del paisaje y ofrece herramientas para que las comunidades enfrenten los efectos del cambio climático.
El trabajo incluirá la recuperación de zonas degradadas, la promoción de alimentos ancestrales como el palki y la capacitación de productores en agricultura orgánica y comercio justo. La propuesta busca que el cuidado del entorno acompañe las oportunidades de producción y comercialización.
El proyecto también preparará las bases técnicas para postular a los Valles del Sur como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM), una distinción otorgada por la FAO. Se trata de una candidatura que deberá desarrollarse; el reconocimiento todavía no ha sido concedido.
La visión territorial de la iniciativa relaciona esa riqueza agrícola con referentes culturales como el Fuerte de Samaipata, la ciudad histórica de Sucre, el Cerro Rico de Potosí y la festividad de San Roque. El objetivo es conectar la identidad productiva con las posibilidades turísticas de la región.
Bolivia, Italia y Georgia participarán en una plataforma de cooperación para intercambiar conocimientos sobre el cultivo de uva, la conservación de especies tradicionales y la comercialización. Ese intercambio permitirá adaptar tecnologías y capacitar a jóvenes, mujeres rurales y pequeños productores.
Para 2027 se prevé un encuentro internacional con la FAO que acerque a los productores bolivianos a inversionistas y mercados mediante ruedas de negocios, gastronomía y capacitación. La iniciativa contempla trabajar con municipios y comunidades rurales para llevar estas acciones de conservación y producción a los territorios.
Fuente: El Deber
